Cuando una persona sufre de
algún evento crítico en su vida, por lo general, éste permanece en su
memoria durante un lapso de tiempo; lo cual le genera aversión a
situaciones o lugares que rememoren dicho suceso. Este fenómeno es conocido como Transtorno de Estrés Postraumático.
En la medida que se adquieren nuevas experiencias y se forman recuerdos, en algunos casos, el transtorno llega a ser superado. Después de un largo estudio, investigadores del MIT en Estados Unidos, identificaron al gen responsable de esa "extinción de memoria", el Tet1.
La investigación tuvo como objeto de estudio a un grupo de ratones de laboratorio con el Tet1 y otro que sin él, que fueron puestos en una jaula que emitía choques eléctricos de baja intensidad. Como era de esperarse, todos los ratones desarrollaron un temor a la pequeña estructura; la diferencia radicó en que, después de que la corriente eléctrica fue retirada, los roedores con el gen, perdieron el miedo; mismo que persistió en los animales sin el Tet1, debido a que no pudieron extinguir su memoria.
La nueva meta de los investigadores es encontrar una forma de "potenciar" la actividad del gen para que la extinción se de en lapsos de tiempo más cortos. Hallar el gatillo y que este pueda ser activado con alguna clase de fármaco.
Andrii Rudenko, co-autor del estudio, declara que el descubrimiento del Tet1, así como sus funciones, podrá derivar en un beneficio para todas aquellas personas que no puedan superar de manera natural el Transtorno de Estrés Postraumático
No hay comentarios:
Publicar un comentario